
Reserva Mundial de la Biosfera de La Palma
Declarada en el año 1983 y su última ampliación en 2014
- Ficha
- La Reserva
- Patrimonio
La Reserva de la Biosfera de La Palma, declarada en diferentes etapas a partir del 21 de abril de 1983 hasta la ampliación de su zona marina en junio de 2014, abarca la totalidad de la isla con una extensión total de 87.251,27 hectáreas, distribuidas entre 70.701,21 hectáreas terrestres (81%) y 16.550,06 hectáreas marinas (19%).
Municipios: Barlovento, Breña Alta, Breña Baja, Fuencaliente de la Palma, Garafía, Los Llanos de Aridane, El Paso, Puntagorda, Puntallana, San Andrés y Sauces, Santa Cruz de La Palma, Tazacorte, Tijarafe y Villa de Mazo.
Datos generales
Superficie total
87.251 ha
Superficie terrestre
70.701 ha
Superficie marina
16.550 ha
Año de declaración
1983
Municipios
14
Entidad gestora
Fundación Canaria Reserva Mundial de la Biosfera La Palma
Figuras de protección
Entre paréntesis se presenta/expone el número de figuras del mismo tipo existentes en la Reserva
- Parque Nacional (1): Caldera de Taburiente.
- Parques Naturales (3): Cumbre Vieja, Guelguén, Las Nieves.
- Reserva Natural Integral (1): Pinar de Garafía.
- Sitios de Interés Científico (3): Juan Mayor, Barranco del Agua, Las Salinas de Fuencaliente.
- Monumentos Naturales (8): Montaña de Azufre, Volcanes de Aridane, Risco de la Concepción, Costa de Hiscaguán, Barranco del Jorado, Volcanes de Teneguía, Tubo Volcánico de Todoque, Idafe.
- Paisajes Protegidos (4): El Tablado, Barranco de Las Angustias, Tamanca, El Remo.
- Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) (5):
- Zona de Especial Conservación (ZEC) terrestre (30).
- Zona de Especial Conservación (ZEC) marina (2).
La isla de La Palma es un territorio modelado por su orografía y clima, con una población distribuida entre núcleos urbanos y áreas rurales dispersas. Su desarrollo ha estado tradicionalmente ligado a la agricultura y la ganadería que, si bien sigue teniendo protagonismo el cultivo del plátano, hoy evolucionan hacia modelos más sostenibles y centrados en la calidad y el valor de los productos locales.
En la actualidad, el sector servicios, especialmente un turismo de naturaleza y de bajo impacto, ponen en valor la calidad de los cielos nocturnos y la riqueza natural de la isla, promoviendo experiencias respetuosas con el entorno y alineadas con la conservación del territorio. La conservación del patrimonio, tanto material como inmaterial, resulta fundamental para preservar la identidad y la cohesión social. En este contexto, la Reserva impulsa el fortalecimiento del tejido social, promoviendo la isla como un laboratorio vivo de resiliencia frente a los retos climáticos y sociales actuales.
Patrimonio natural
La Palma, situada en el extremo noroccidental del Archipiélago Canario, es una isla de origen volcánico con una gran riqueza natural y paisajística. Con más de 700 km² de superficie y una altitud máxima de 2.426 metros en el Roque de los Muchachos, destaca por su espectacular relieve y su diversidad de ecosistemas.
Su territorio muestra un fuerte contraste entre el norte, más antiguo y erosionado, con profundos barrancos, y el sur, de formación más reciente, donde predominan volcanes y coladas de lava. Esta verticalidad se prolonga bajo el mar en una plataforma continental mínima y fondos volcánicos abruptos que alcanzan rápidamente grandes profundidades, configurando un medio marino de gran riqueza geológica y biológica. Uno de sus espacios más emblemáticos es la Caldera de Taburiente, ejemplo destacado de la acción erosiva.
Gracias a la influencia de los vientos alisios y su compleja orografía, la isla presenta una gran variedad de climas y microclimas que se traducen en una gran diversidad de paisajes, desde zonas húmedas en barlovento hasta áreas más secas en sotavento. Esta diversidad favorece la existencia de numerosos ecosistemas, como la laurisilva y los pinares, a los que se suma una notable riqueza de ecosistemas marinos que albergan una elevada biodiversidad y especies de gran valor ecológico.
La Palma alberga más de 7.000 especies, muchas de ellas endémicas, lo que la convierte en uno de los principales centros de biodiversidad de Europa. Por este motivo, fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Patrimonio cultural
La isla de La Palma, declarada Reserva de la Biosfera, posee un valioso patrimonio cultural que refleja la estrecha relación entre su población, su historia y su entorno natural. Este legado, tanto material como inmaterial, es el resultado de siglos de evolución, intercambio y adaptación.
Desde la época prehispánica, los benahoaritas dejaron importantes vestigios arqueológicos, como cuevas, grabados y restos materiales que permiten conocer sus formas de vida. Tras la conquista en el siglo XV, la llegada de nuevos pobladores incorporó influencias europeas que, junto al desarrollo del comercio, enriquecieron el panorama cultural de la isla.
Los procesos migratorios, especialmente hacia América, han sido clave en la configuración de la identidad palmera, generando un notable mestizaje cultural que se refleja en la arquitectura, las tradiciones y el habla.
El folklore constituye una de las principales expresiones de este patrimonio, con una música ligada a las labores cotidianas y una vestimenta tradicional que simboliza la identidad local. A ello se suman numerosas fiestas y celebraciones, muchas de carácter religioso, que forman parte esencial de la vida social.
La artesanía mantiene viva la tradición con oficios como el bordado, la seda, la cestería y la cerámica, mientras que la gastronomía destaca por el uso de productos locales como el gofio, las papas, los mojos y la almendra, combinando tradición e innovación.
En conjunto, La Palma ofrece un patrimonio cultural vivo que refleja su historia y los valores de sostenibilidad propios de una Reserva de la Biosfera.





