
Reserva de la Biosfera de La Gomera
Declarada en el año 2012
- Ficha
- La Reserva
- Actividad
- Territorio
- Biodiversidad
- Cultura
- Singularidad
La Reserva de la Biosfera de La Gomera, declarada el 11 de julio de 2012, abarca una superficie total de 84.130,49 hectáreas distribuidas entre 36.793,20 hectáreas terrestres (44%) y 47.337,29 hectáreas marinas (56%).
Municipios: Agulo, Alajeró, Hermigua, San Sebastián de La Gomera, Valle Gran Rey y Vallehermoso.
Datos generales
Superficie total
84.130,49 ha
Superficie terrestre
36.793,20 ha
Superficie marina
47.337,29 ha
Año de declaración
2012
Municipios
6
Entidad gestora
Cabildo de La Gomera
Figuras de protección
Entre paréntesis se presenta/expone el número de figuras del mismo tipo existentes en la Reserva
- Parque Nacional (1): Garajonay.
- Reserva Natural Integral (1): Benchijigua.
- Reserva Natural Especial (1): Puntallana.
- Parque Natural (1): Majona.
- Parque Rural (1): Valle Gran Rey.
- Monumentos Naturales (8): Los Órganos, Roque Cano, Roque Blanco, La Fortaleza, Barranco del Cabrito, La Caldera, Lomo del Carretón, Los Roques.
- Paisaje Protegido (1): Orone.
- Sitios de Interés Científico (3): Charco del Cieno, Charco del Conde, Acantilados de Alajeró.
- Zonas de Especial Conservación (ZEC) (27).
- Zonas de Especial Protección para las aves (ZEPA) (7).
- Otras figuras de reconocimiento:
- Bien Natural del Patrimonio Mundial (1): Parque Nacional de Garajonay (declarado en 1986).
- Bien Inmaterial del Patrimonio Mundial (1): El Silbo Gomero.
- Bienes de Interés Cultural (5): La Fortaleza de Chipude, Puntallana, El Bujero del Silo, Torre del Conde, Casa de la Aduana.
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Núcleo
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Amortiguamiento
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Transición
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La isla de La Gomera fue declarada por la Unesco Reserva de la Biosfera el 11 de julio de 2012. Esta designación comprende la totalidad del territorio emergido de la isla más una porción de espacio marino circundante.
Con una superficie de 371 km², una altitud máxima de 1.487 metros en el Alto de Garajonay y un perímetro de 118 km, La Gomera presenta un relieve de gran singularidad, marcado por una red de barrancos profundos y radiales.
La Gomera presenta una importante riqueza de flora y fauna, destacando numerosos endemismos macaronésicos y una cantidad destacable de especies exclusivas en relación a la exigua superficie de la propia isla.
La isla alberga una notable riqueza biológica, con una elevada concentración de endemismos macaronésicos y canarios, así como numerosas especies exclusivas de la propia isla. A ello se suma un paisaje profundamente modelado por la acción humana, resultado de siglos de adaptación a un medio abrupto y limitado en recursos, mediante sistemas tradicionales de cultivo, aprovechamiento del agua y usos del territorio de alto valor cultural.
Economía y aprovechamientos del territorio
La economía de La Gomera se sustenta principalmente en el sector servicios, especialmente vinculado a la actividad turística, que constituye uno de los principales motores económicos insulares. Dentro de este sector destacan la hostelería y restauración, el comercio y la construcción.
Aunque la agricultura y la ganadería representan hoy un porcentaje menor del conjunto de la actividad económica, mantienen una gran relevancia desde el punto de vista cultural, paisajístico y patrimonial. Estas actividades conservan prácticas tradicionales y productos estrechamente vinculados a la identidad insular, como el aprovechamiento de la palmera canaria para la obtención de miel de palma, o la elaboración de productos gastronómicos emblemáticos como el almogrote.

Territorio, paisaje y valores ecológicos
La Gomera presenta rasgos geográficos y ecológicos singulares dentro del archipiélago canario. Su origen volcánico se refleja en una geología dominada por rocas basálticas y en un relieve abrupto, articulado en profundos barrancos que estructuran la isla de forma radial.
En el corazón se eleva el Parque Nacional de Garajonay, espacio emblemático de gran valor ecológico y paisajístico, donde se conservan antiguos materiales volcánicos y uno de los ecosistemas más representativos de la isla.
El clima es subtropical, suavizado por los vientos alisios, que aportan humedad constante en las zonas altas y generan el fenómeno del “mar de nubes”. Esto favorece la presencia de laurisilva, un bosque húmedo relicto de gran valor ecológico.
La combinación de acantilados costeros, valles escarpados, terrazas agrícolas, palmerales y bosques de monteverde configura un mosaico territorial de gran diversidad, capaz de albergar hábitats muy variados y una elevada riqueza biológica.

Patrimonio natural
El patrimonio natural de La Gomera destaca por su elevada diversidad y singularidad. En la isla se han citado 5.911 especies, de las cuales 1.317 son endémicas. De estas 373 son exclusivas de la isla, el porcentaje más alto de todo el archipiélago canario.
Entre las especies más relevantes se encuentra el pico de paloma de La Gomera (Lotus gomerythus), catalogada en peligro de extinción. Asimismo, la isla alberga cuatro especies de reptiles endémicos, como el lagarto gigante de La Gomera (Gallotia bravoana), críticamente amenazado; el lagarto tizón (Gallotia caesaris), que comparte endemicidad con la isla de El Hierro; el perenquén de La Gomera (Tarentola gomerensis); y la lisa dorada (Chalcides viridanus). También son relevantes la paloma rabiche (Columba junoniae) y la paloma turqué (Columba bollii), ambas endémicas del archipiélago canario, siendo la primera de ellas el símbolo de La Gomera.

Patrimonio cultural
El patrimonio cultural gomero está profundamente ligado a la adaptación humana a un territorio complejo y a diversas tradiciones de carácter insular.
La isla conserva abundantes vestigios de los antiguos habitantes prehispánicos, entre ellos grabados rupestres y numerosos yacimientos arqueológicos distribuidos por todo el territorio. De este legado destaca especialmente el silbo gomero, un sistema de comunicación basado en silbidos que permite transmitir mensajes a larga distancia y que fue declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2009.

La arquitectura tradicional se caracteriza por casas de piedra y teja, adaptadas al relieve, especialmente visibles en núcleos como Agulo. Asimismo, los bancales o terrazas agrícolas constituyen uno de los elementos más representativos del paisaje cultural gomero, reflejo del esfuerzo colectivo por hacer habitable y productivo un territorio de fuertes pendientes.
La cultura pastoril también ha tenido un papel fundamental en la historia de la isla, al igual que sus manifestaciones folklóricas, entre las que sobresale el baile del tambor, una danza tradicional que combina los ritmos del tambor gomero, las chácaras y el canto de romances considerada la única danza romancesca que ha pervivido en el tiempo debido al aislamiento que ha sufrido la isla tanto al exterior como al interior.
En el ámbito festivo y religioso sobresale la Virgen de Guadalupe, patrona de la isla, cuya celebración alcanza especial relevancia cada cinco años con la tradicional Bajada de la Virgen. Junto a ella, perviven otras celebraciones de gran arraigo popular como las hogueras de San Marcos en Agulo, La Candelaria en Chipude o el ramo de Arure a La Virgen de la Salud.
Singularidad de la Reserva
La Reserva de la Biosfera de La Gomera representa un ejemplo de simbiosis entre el ser humano y el medio natural. Su población ha sabido adaptarse a una orografía abrupta mediante la construcción de terrazas de cultivo, configurando paisajes agrarios únicos y un eficiente sistema tradicional de aprovechamiento de los recursos hídricos.
A esta dimensión patrimonial se suma una clara orientación hacia la sostenibilidad y la transición ecológica, visible en el impulso a las energías renovables, el autoconsumo, la movilidad eléctrica y la mejora progresiva de los sistemas de gestión de residuos.





