La nueva hoja de ruta del Programa MaB refuerza el papel de las Reservas como motores globales de sostenibilidad
El Plan de Acción Estratégico de Hangzhou (2026-2035) marca una nueva etapa para la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, consolidando su papel como espacios clave para afrontar la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y los retos del desarrollo sostenible.
La UNESCO ha aprobado el Plan de Acción Estratégico de Hangzhou (2026-2035), nuevo marco de referencia para el Programa Persona y Biosfera (MaB) durante la próxima década. Este documento define la hoja de ruta que orientará a las 759 Reservas de la Biosfera existentes en 136 países, territorios que implican a más de 300 millones de personas en todo el mundo.
El Plan de Hangzhou sucede al Plan de Acción de Lima (2016-2025) y se integra con la Agenda 2030, el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal y otros acuerdos multilaterales ambientales. Su visión apuesta por “vivir en armonía con la naturaleza”, promoviendo justicia intergeneracional, solidaridad ecológica y paz.
El nuevo marco se estructura en tres grandes objetivos: impulsar la implementación de acuerdos globales desde el ámbito local; fortalecer la excelencia de la Red Mundial; y reforzar la investigación aplicada y la generación de conocimiento para influir en las políticas públicas más allá de 2030. Entre sus metas destacan la restauración progresiva de ecosistemas degradados, el avance hacia la protección de al menos el 30% del planeta antes del 2030, impulsar la participación juvenil y reforzar la igualdad de género en la gestión.
Para la Red Canaria de Reservas de la Biosfera, el Plan de Hangzhou refuerza el papel de nuestras Reservas como nodos de innovación territorial y cooperación internacional. Este nuevo horizonte estratégico legitima y fortalece el trabajo desarrollado en el archipiélago en materia de conservación, desarrollo sostenible y gobernanza, consolidando a Canarias como referente en sostenibilidad insular dentro de la Red Mundial.



